Comienzo a abrir nuevos caminos. Como el día anterior me sentía con fuerzas y esta semana había descansado lo suficiente, hoy me atreví a correr por una ruta nueva.
La única dificultad que tiene esta ruta frente a la que habitualmente suelo hacer es que tiene una cuesta de unos 1200 metros culminada en lo alto con la fábrica más contaminante de todo Valladolid (cuando llegué arriba, con los pulmones casi en la mano, el olor a la mierda que suelta esa fábrica casi me hace parar).
Lo bueno de subir es que luego tienes que bajar. Pulsaciones dentro de los límites otra vez y a relajar brazos y piernas, bueno éstas algo menos ya que al bajar sufren casi más que subiendo.
Me lo he pasado bien, aunque con compañía hubiera sido mejor. Se me olvidaba, tiene un tramo de carretera sin arcén algo peligroso.
Total 37`y 10`` en recorrer un total de 6km y 170 metros según el Google Earth (lo que hace un ritmo de unos 10 km/h que para mi nivel de forma no considero que esté mal), con una media de 172 pul/min, con un máximo de 185 pul/min y un tiempo de recuperación (a 125 pul/min) tras el ejercicio de 2`53``. Lógicamente la cuesta ha hecho que no haya llevado las pulsaciones dentro de los límites que me he marcado.
La imagen de la ruta es la siguiente
Hasta otro día.
jueves, 27 de mayo de 2010
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1 comentario:
Bien, bien, bien. ya me diras algún día "cuando llegan las subidas que estoy reventao de tanto bajar..."
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